19 enero 2007

Mentiras de nuestros días

Allá por el año 2002 nos colaron una de las mayores mentiras de la historia, al menos la historia que más nos importa : la del bolsillo.

Estamos hablando de la campaña de información sobre el € Euro €, la sustituta de la peseta y que nos iba a cambiar un poco la vida. Los precios no se indicarían más en pesetas, las cantidades serían distintas y tendríamos que manejarnos con céntimos. Los medios, tan adorables ellos, polemizaban sobre si nuestros mayores sabrían adaptarse (y eso que los chavos les sonarían de algo).

Sin recordar muy bien las cifras (que ya hace 5 años de aquello) : Un viaje en autobús de 80/90 pesetas sería al cambio 48/54 céntimos, por decir un precio. El conductor, con toda la gentileza del mundo nos devolvería, hasta 1 euro, dos monedas de 20, una de 5 y una de 1 céntimo. ¡Que no se ría nadie que todos nos lo creímos!

También salía por televisión una mujer que se casó por amor, Letizia Ortiz, dándonos información acerca de la nueva moneda. No sé si ahora le da la misma importancia a que 1000 pesetas fueran 6,02 euros. La transición (al euro) iba a ser limpia y silenciosa, y cobraríamos nuestro sueldo en euros con una patada sonrisa en la cara.

No hace falta ser un lince para calcular rápidamente cuánto subieron los precios normalmente : un 60%. Lo que antes valía 100 pesetas y se pagaba con una moneda, después se seguía pagando con una moneda, la de euro (166 pesetas de nada). En cualquier tienda el tip era :

Sí, un euro, sólo una monedita de estas


Y en todas las tiendas lo mismo, el comerciante no iba a ser el único tonto sin subir los precios. Al tiempo que los jefes son mucho más listos no subiendo los sueldos.

Ya para terminar, la mentira que da título a esta entrada:

Mira, abuelo, con el Euro, los precios no suben



2 comentarios:

Aloriel dijo...

Muy buena, un poco pasada de moda ya, aunque ha vuelto a la palestra por lo de los franceses, italianos, austríacos, daneses, alemanes... uuuuooops.

Oyros dijo...

Encuentren las diferencias. Son sutiles. En el mercado:

" 2 bragas 300 pesetas, que me las quitan de las manos "

vs

" 2 bragas 3 euros, que me las quitan de las manos "

Obviamente, las segundas bragas eran europeas :P